Pilar Mendoza Ávila
Comunidad Emergente de Conocimiento Ateneo
Comunicación, UNAM - FES Acatlán
Martes 8 de enero de 2008
ABSTRACT
La globalización en nuestro país ha traído demasiadas consecuencias en lo económico, lo político, lo social y lo cultural. Aunque estas consecuencias no puedan ser tratadas en este trabajo como tal si es significativo destacar cuál es el perfil del investigador en el contexto de la globalización; que sin lugar a dudas ha modificado nuestra forma de percibir, aprehender e interactuar con y en el mundo.
Por eso este trabajo tiene como objetivo vislumbrar algunas de las capacidades y habilidades que debe desarrollar el investigador; y es ahí donde se destacará la importancia que la cibercultur@ tiene como estrategia en el ser/hacer de todo investigador, y por tanto la pertinencia que adquiere en la formación en investigación.
Para fundamentar esta importancia y pertinencia, es necesario recurrir a los investigadores que han confiado en la cibercultur@ como una estrategia no sólo para la investigación sino para muchos otros ámbitos de la vida cotidiana. Pero también será conveniente hablar de la experiencia vivida por alumnos de séptimo semestre, que estudian la preespecialidad de Investigación y docencia de la carrera de comunicación en la FES Acatlán.
La cibercultur@
Ahora es momento de definir correctamente a la cibercultura, de manera que no se confunda el significado que aquí se le da; el cual, citando a Jorge González (2003), es un neologismo en el que se mezclan dos términos que adquieren un sin fin de significados, el primero de ellos es Cyber, que proviene de Kubernetes, que en griego se refiere a aquella persona que gobierna, guía o que conduce y pilotea una nave. Y también se conoce como quien se está en control de algo.
Y finalmente el segundo de ellos: cultura, proviene del latín y hace referencia al cultivo, al desarrollo productivo de la tierra y que con el tiempo ha adquirido “…el significado del universo de representaciones del mundo y de la vida. La cultura expresa la vida del sentido y el sentido de las vidas. Esa segunda naturaleza plena de símbolos, textos y meta-textos que la especie humana genera para sobrevivir en sociedad” (González, 2003: 13).
Y ahora que conocemos cómo se compone esta palabra, es ineludible responder ¿qué significa cibercultur@? A este respecto nos menciona Tanius Karam (2005), que es “…aquella emergencia cultural y surge como consecuencia de la interacción entre el ciberespacio y la cultura, a la manera de una urdimbre de significados que permite interpretar la experiencia y orientar la acción…”
Y agrega que la cibercultur@ “…se entiende como una estrategia de comunicación compleja que puede componerse autónomamente desde la periferia y desarrollar estrategias que ayuden al diseño de forma consciente y dialógica en el conocimiento” (Karam, 2005).
Mientras que González (2003), señala que la KC@ es una estrategia de comunicación, es una cultura/cultivo de coordinación de acciones para el crecimiento y desarrollo de los actores participantes y del medio social. Y a esto se complementa la concepción de cibercultura de Jesús Galindo, que es una “forma social de asociación, de percepción y tecnología de información y comunicación” (Galindo, 2001).
Y el primer acercamiento consciente que tuvimos los miembros del grupo 1701 con esta estrategia de comunicación, fue por medio de la maestra Laura González Morales, más tarde descubrimos una lectura de Jorge González que nos introdujo al libro Cibercultur@ e iniciación en la investigación, escrito por González, José Amozurrutia y Margarita Maass.
Con estas herramientas logramos entender la importancia que tiene la cibercultur@, no sólo en nuestra formación como investigadores y docentes, también como un aprendizaje de vida. A este respecto señala Mauricio Sánchez Menchero, que el libro cibercultur@ e iniciación en la investigación, nos conduce a reflexionar no sólo sobre los modos como hay que formar a los diferentes actores sociales para que éstos conozcan cómo investigar su realidad, relacionando y manejando sistemas de información y comunicación, sino, sobre todo, para qué hacerlo (González, 2007: 15).
Nos dice Jorge González que desarrollamos cibercultur@ cuando reorganizamos y renovamos nuestra propia forma de entender y relacionarnos con el conocimiento, con la información y con la comunicación (González, 2007: 26). Por lo que propone desarrollar las culturas/cultivo de información, conocimiento y comunicación, ahora será adecuado señalar a que se refieren estas tres culturas/cultivo.
En la cultura de información se requiere que el investigador tenga la habilidad y destreza de codificar, organizar, sistematizar y procesar las experiencias de la vida y del mundo. Es decir, son aquellas competencias que se tienen y pueden incrementar para darle formato a la realidad.
Esta cultura se refiere a la generación de sistemas de información que sirvan como plataformas generativas para el conocimiento. Aunque debe aclararse que los sistemas de información no son iguales a la acumulación de datos; mas bien, constituyen herramientas y operadores para ver, ordenar, preservar y potenciar el saber que permanece desconocido.
Para trabajar con la cultura de conocimiento se necesita que el investigador sea capaz de aprehender y ejercitar el uso crítico y la aplicación clínica de diferentes paquetes tecnológicos. Cabe destacar que esta última cultura/cultivo media entre las otras dos, pues de lo generado por ella se nutren las otras.
Finalmente, para desarrollar la cultura de comunicación se necesita intervenir abierta y específicamente sobre las habilidades para lograr ligar, vincular, mediar y hacer conectividad con el otro, y para ello es importante establecer la construcción de redes sociales horizontales, que permitan esa construcción e intercambio de conocimiento.
En cuanto a la construcción de estas redes, Jesús Galindo apunta: “todos formamos parte de redes, no habría otra posibilidad, es la ley de la vida social…Somos parte de redes, pero no somos expertos en su formación ni en su desarrollo” (Galindo, 99). Pero nuestro trabajo como investigadores será el de cultivar nuestras habilidades para la información, el conocimiento y la comunicación, mismas que nos permitan convertirnos en expertos en la construcción de redes sociales.
El desarrollo de las culturas cultivo, de acuerdo a Sánchez Menchero, ayuda a rediseñar las ecologías simbólicas desde los estudiantes y los profesores, hasta las comunidades más desprotegidas socialmente, reconstruyendo sus relaciones con el vector tecnológico (González, 2007: 18).
Recientemente abordamos la importancia que tiene la construcción de redes sociales, una de las razones es que nos permitirá la creación de comunidades emergentes.
Así, con la renovación y cultivo de las tres culturas y con la generación de sistemas, aunado al establecimiento de redes de comunidades emergentes lo que se pretende es transformar las ecologías simbólicas de nuestras poblaciones; es decir, la relación dependiente, descuidada y domesticada con la información, con el conocimiento y con la comunicación en la vida cotidiana (González, 2007: 29).
Habilidades ciberculturales en un investigador
Ya se mencionó que la cibercultur@ es una importante estrategia en la formación de investigadores; la razón por la que se manifiesta esto es porque la KC@ ayuda a promover la reflexión de la vida cotidiana, a reconocer problemas prácticos que pueden convertirse en problemas de investigación y su hallazgo puede redundar en políticas públicas que den solución a dichos problemas.
Esta estrategia también ayudará al nuevo investigador a reconocer que los objetos de estudio se construyen, y le mostrará estrategias concretas para construirlos.
16 ideas fuerza en el oficio de investigar
Este trabajo de construir objetos de estudio se acompaña de 16 ideas fuerza, expuestas por Jorge González (2007). Las cuáles se enumeran a continuación:
1. La realidad “real” y la realidad representada
La cual exige por parte de los investigadores, el desarrollo de nuestra reflexividad crítica. Aunque el reto es desocupar aquellos territorios simbólicamente ocupados por la doxa, que se el filtro con que percibimos el mundo, las personas y las cosas.
2. La realidad no está estructurada, es estructurable
En este sentido se requiere que nosotros como investigadores enriquezcamos nuestra capacidad de representar el mundo para una mejor interacción con y en él.
3. Empirismos, apriorismos, constructivismo
Lo principal en esta idea es entender que los objetos se construyen permanentemente al cambiar los esquemas en que éstos se organizan.
4. No existe “El” Método Científico: existen diversas formas de cientificidad
En esta idea lo que deberemos entender el mismo título lo ofrece. De modo que la habilidad cibercultural que se requerirá cultivar, en este caso, será el espíritu de duda permanente sobre la doxa.
Además se requiere que el investigador comprenda que no hay verdades absolutas ni dogmas autoritarios en lo científico. De modo que se pretende que la doxa no cegué la actividad investigadora, a pesar de que ésta sea el medio por el que percibimos.
5. “Datos, “evidencias” y observables
Esta idea se encuentra muy ligada a la anterior, pues se busca que nos responsabilicemos del vínculo que hacemos entre interpretaciones y observaciones, pues de no hacerlo así, la doxa lo hará.
Además González se encarga de explicarnos la diferencia entre datos, evidencias y observables; y nos especifica que al nombrar como observables lo que otras tradiciones llaman datos o evidencias, no sólo implica un cambio en el nombre de las cosas, sino se está resaltando el papel del Sujeto y sus propias determinaciones en la construcción de objetos.
6. Observables: información e interpretación
Para informar e interpretar los observables será necesario que realicemos un ejercicio de reflexividad permanente. Y también que preguntemos a aquello que denominamos “real”, a los objetos y a los “hechos”.
7. Escalas de integración y perspectiva compleja
Se requiere de imaginación para percibir y detectar problemas y preguntas; yo agregaría sensibilidad, porque además se busca que pongamos a trabajar y evaluar crítica y colectivamente las preguntas.
Y González nos conmina a aproximarnos y facilitar mejores ambientes para la estimulación, pues sólo así lograremos tener más oportunidades de desarrollar la imaginación de la proviene toda pregunta y problema.
8. Convertir problemas prácticos en problemas de conocimiento
Al inicio de esta idea fuerza, Jorge González nos explica que investigar es un oficio que se aprende, se practica y se transmite, pero no es un don de iniciados.
Y nos señala que en este oficio se necesita que trabajemos en nuestra capacidad para: identificar una situación que nos afecte significativamente (identificación de un problema práctico), lo que nos ayudará a crearnos una pregunta que si está bien planteada (pregunta de investigación), define un problema de conocimiento que nos empuja a construir una respuesta de conocimiento, misma que nos ayude a resolver el problema inicial.
A propósito de ello, Tanius Karam apunta que “la labor de la investigación se centra en cómo convertir ciertos problemas en preguntas de investigación y dimensiones observables, relacionables para generar sistemas de información especiales que nos permitan resolverlos, de acuerdo a cada nivel de especialidad” (Karam, 2005).
9. El programa metodológico
Necesitaremos interrelacionar, a partir de un marco metodológico, preguntas, técnicas, instrumentos, indicadores, unidades de observación, tipo de información generada, el análisis y formas de tratamiento al que los observables serán sometidos.
10. De las preguntas a las técnicas
Ahora será necesario que comprendamos que cualquier pregunta de investigación bien planteada puede ser convertida en hipótesis. La cual nunca es comprobada más bien queda enunciada para ser desmentida.
También se puede mencionar que cada técnica posee ciertos instrumentos en los que se registran informaciones exploratorias y descriptivas que ayudan a documentar las respuestas a algunas partes de las preguntas, las cuales apuntan a distintos objetivos (explorar, describir, clasificar, analizar, explicar y transformar).
11. La generación de Sistemas de Información (SI)
Lo importante en esta idea es reconocer que, para que una investigación pueda realizarse, debe operar en un entorno interactivo de varios sistemas de información; lo que Implica de nuestra parte la habilidad en el diseño y desarrollo de sistemas de información.
12. La producción de observables y hechos de investigación
Se nos recuerda lo importante que es la delimitación de las unidades de observación y las unidades de análisis, teniendo claro cuál es la diferencia entre ambas unidades.
Y nos invita a entender que la investigación científica se concreta en construir relaciones teóricamente plausibles y empíricamente fundamentadas sobre unidades de observación a las que llegaremos mediante preguntas motivadas por diversos tipos de problemas.
13. Tratamientos de segundo orden
González nos adentra en una explicación de los tratamientos de primer y segundo orden que le damos a nuestros objetos de estudio; manifestando que ambos tratamientos nos dan elementos para desocupar aquellos territorios simbólicamente ocupados que se mencionaban con anterioridad.
14. Procesos y operaciones de síntesis
Se nos expone a que se refiere el proceso de síntesis; y n se pide que nuestro propósito sea de crítica permanente en todas las operaciones que realizamos para construir nuestros objetos.
15. El oficio de investigar para comunicar
Ahora es importante que recordemos que investigamos para comunicar, por ello debemos tener la capacidad de mostrar aquello que descubramos; sin embargo, pasar de lo investigado a lo comunicado requerirá de la mediación de la información. Lo que exige de nosotros trabajar en la habilidad del diseño y desarrollo de sistemas de información.
16. La realidad convertida en objeto de conocimiento comunicable
En esta idea se nos recuerda que la ciencia puede y debe colaborar en la creación de un mundo donde quepan muchos otros mundos.
Y finalmente González nos revela que “…la información sin conocimiento es infértil, tanto como el conocimiento sin comunicación resulta irrelevante. La comunicación sin información, es vacía tanto como el conocimiento sin información carece de valor” (González, 2007: 91).
Creo que con estas 16 ideas fuerza nos puede quedar más claro desde donde trabaja la cibercultur@ como estrategia para la formación en investigación, en qué radica su importancia y pertinencia y las razones por las que debe ser considerada por profesores y alumnos que se inician en el bello oficio de investigar.
El objetivo es claro, usar el software con orientación social, pues dice Mauricio Sánchez que el asunto aquí es construir redes que aumenten la masa crítica de generadores de información y de comunicación, que dignifiquen el oficio de investigar, que permitan una relación horizontal entre los diversos grupos sociales y que pongan a nuestro servicio las tecnologías digitales y de información y no al revés.
Y finalmente nos provoca diciendo que el reto está lanzado pues desarrollar estas tres culturas/cultivo, nos exige utilizar toda la tecnología de información y comunicación a nuestro alcance, para así elaborar investigaciones generativas de conocimiento (González, 2007: 19).
Pero este desarrollo implica trabajar colectiva, dialógica y concretamente. Lo que como ya se dijo redundará en la creación de comunidades emergentes de conocimiento, pero antes será necesario que los miembros de la CEC cambien sus tres culturas/cultivos, este cambio se posibilitará “…mediante el diseño, creación y operación de sistemas de información, comunicación y conocimiento construidos ad hoc, hechos dialógicamente de abajo hacia arriba y conectados en una red horizontal de diferentes, pero parejos” (González, 2007: 28).
FUENTES DE INFORMACIÓN
GALINDO, Jesús (1993). Redes, comunidad virtual y cibercultur@ en http://www.geocities.com/arewara/galindo093.htm
GALINDO, Jesús (1998). La lucha de la luz y la sombra. En Técnicas de Investigación. En Sociedad, cultura y comunicación. México: Addison Wesley Longman.
GALINDO, Jesús (1999). Construcción de una comunidad virtual. La red-sistema de información en latos estudios de la Red de comunicación compleja en http://www.geocities.com/arewara/galindo096.htm
GALINDO, Jesús (2002). Sistemas de información, sistemas de comunicación y configuración social en http://www.geocities.com/arewara/galindo110.htm
GONZÁLEZ, Jorge A., et al. (2007). Cibercultur@ e iniciación en la investigación. México: UNAM-CONACULTA.
KARAM, Tanius (2005). Reflexión teórica sobre cibercultur@. Una mirada desde la comunicación educativa en http://www.edicionessimbioticas.info/spip.php?article512
